Carina Michelli, Habitar lo bello

 

Color, luz y sombra. Lo efímero del instante y aquello que permanece. Desde su refugio en Buenos Aires, Carina Michelli construye un lenguaje visual donde la decoración es, ante todo, una herramienta emocional para habitar el mundo.

 

El lenguaje del color

Nacida en Reconquista durante un otoño caluroso, Carina lleva más de veinte años en Buenos Aires, ciudad que eligió como hogar y que hoy funciona como el escenario donde despliega su mirada atmosférica. Para ella, el color es materia viva; una herramienta sensible que ha ido perfeccionando hasta convertirla en su lenguaje más personal. A través de su trayectoria, comprendió que la luz y el arte no son meros accesorios, sino los elementos esenciales que atraviesan y dotan de sentido a un espacio.

Su vínculo con los pigmentos y las texturas alcanzó una nueva profundidad junto a Mariana Pussacq a quien define con admiración como una alquimista del color. De su mano, Carina terminó de entender que la decoración no es solo estética, sino la búsqueda constante de una armonía que logre conmover.

 

Identidad y herencia

En esta conversación íntima, Carina nos lleva de regreso a sus orígenes. Habla de la vida en una ciudad pequeña y de aquello que, años después, la enamoró de la intensidad porteña. Su relato es un viaje por la construcción de su propia casa, un proceso que implicó la búsqueda de una manera de habitar genuina y sin pretensiones.

En el camino, comparte lo que la inspira de creadores como Cristian Mohaded, Pilar Urruti, Cristina Codern, Agustín Leiro y Agostina Branchi, referentes con quienes conecta por su sensibilidad y forma de entender el diseño.

Esa misma mirada la llevó a encontrar, junto a Dulce Cattaneo y Rodrigo Matta de Talleres Sustentables, un punto de equilibrio donde el diseño de alta calidad y el propósito social se entrelazan con naturalidad.

 

El instante que permanece

Femenina, poética y profundamente auténtica, Carina logra lo que pocos creadores consiguen en la era digital: traspasar la pantalla. A través de sus imágenes y sus palabras, nos acerca aromas, tonos y emociones que invitan a la calma. Su estética es un recordatorio de que cuidar el espacio que habitamos es, en última instancia, una forma de cuidarnos a nosotros mismos.

Esta charla es una invitación al disfrute total, un encuentro sereno donde lo efímero de una luz que cae sobre un mueble se vuelve eterno a través de su mirada. Porque en el universo de Carina Michelli, decorar es, sencillamente, el arte de hacer que la belleza permanezca.

 
 
 
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